Yo, desde luego, respeto todos los posicionamientos y el mensaje de esta niña me parece ciertamente loable, pero también me apena que una menor diagnosticada de síndrome de Asperger, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastornos alimenticios y mutismo selectivo no pudiera estar recibiendo una atención especializada que la conduzca a una madurez plena y no a otro juguete roto de la sociedad que nos ha tocado vivir...
