Sin entra a valorar las razones que puedan argumentar los negacionistas en cuanto a los hechos que describe la realidad, me gustaría recordarles que, si ya no dice nada bueno de ellos la negación de la evidencias, menos dicen los ataque personales a la niña Greta.
En palabras de la psicoterapeuta Caroline Hickman: "Estos ataques son rabietas infantiles de adultos que no tienen la madurez psicológica necesaria para contener sus respuestas emocionales"
