Vivir en un barco

Como con casi todo en esta vida, vivir en un velero es cuestión de poder hacerlo o no poder, de hacerlo por devoción o por obligación, es decir, si lo haces sin obligación por elección propia, porque te gusta y además puedes hacerlo porque tienes tiempo, es una de las mejores experiencias si te gusta el mar y sobre todo la “LIBERTAD” de movimiento entre otras cosas.
Influye mucho también el tipo de barco para vivir tú con pareja si tienes. En mi caso desde hace un año pasamos de un velero de 37 pies que teníamos para salir cada 15 días a navegar y los veranos a las islas, a un Bavaria de 44 pies versión armador donde nos estamos poniendo a prueba mi pareja y yo desde hace un año, navegando casi todos los días y convirtiendo lo anecdótico en cotidiano. La experiencia es maravillosa y desde mi punto de vista muy recomendable para amantes de la mar y los que necesiten desconectar de la gran ciudad.
En resumen, en mi caso después de trabajar y vivir 55 años en Madrid y de disfrutarlo también con sus luces y sus sombras, ahora mi pareja y yo hemos elegido vivir otras experiencias, y de momento no lo cambiamos por nada. Supongo que más adelante no quedara otra que volver al mundo terrícola cunado las fuerzas se acaben o las circunstancias cambien.

