Café a mano, comida ligera antes de las guardias para que no nos tome la modorra, ir picando algo tipo frutos secos o fruta fresca y muy importante, haber dormido antes de la guardia una siestecilla mientras dure la guardia de otro, así estamos más descansados y no entra tan fácilmente el sueño. A parte de esto, lo ideal sería no hacer la guardia solo y así te distraen del sueño y te vigilan por si te sucede algo o si necesitas hacer alguna maniobra, aunque esto no siempre es posible.
