Re: Cabo por popa navegando solo
El diablo está en los detalles. Como se ha citado a Tabarly, he buscado sus palabras literales ("Memorias de alta mar", ed. Juventud, pág. 183):
"Por lo que a mí respecta, me niego a llevar arnés. El razonamiento es muy simple: prefiero desaparecer en pocos minutos, por muy desagradables que sean, antes que fastidiarme permanentemente la vida a bordo con cinturones". O sea, prefería morir que ir incómodo. Seguramente no todos compartiríamos esta preferencia.
Y más adelante:
"No prohíbo el uso de arnés en cubierta, y de hecho alguno de mis tripulantes no se privan de ponerse uno. Que quede claro que ese libre albedrío no se puede aplicar al crucerista medio. Con mal tiempo, el arnés es indispensable para ellos, y menos molesto ya que maniobran mucho más despacio que nosotros, en regata".
Creo que no necesita más comentarios.
Alguien preguntó si conocíamos casos de alguien que se hubiera caído por la borda y el cabo arrastrado le hubiera salvado la vida. Yo he leído algunos que estoy intentando encontrar. Y recuerdo especialmente uno que no lo llevaba y lo que le salvó fue la cacea que arrastraba por la popa, a la que tuvo el reflejo de sujetarse. A pesar de ser un hilo de pesca consiguió volver a bordo utilizándolo.
Con cuidado, navegantes.
|