Una lectura muy interesante, compañero
He tenido poca navegación por aguas peligrosas, pero la que he tenido ha sido, por suerte, en buque metanero, lo cual significa que eramos el barco más alto, más grande, más rápido y más vigilado del convoy, que se traduce en un objetivo poco probable.
Aunque todas las medidas son pocas, se comprobaban bien los elementos para cerrar la máquina desde dentro, se hace acopio de provisiones en el control de máquinas (ciudadela), se preparan las defensas anti-escalera en el sunken-deck, se apagan las luces no imprescindibles, se tapan los ojos de buey y ventanas de la habilitación, se hacen simulacros, se cruza la zona de riesgo de noche... etc. Eso sí, no llevamos seguridad privada a bordo.