Había una vez un barco de la corona catellano-aragonesa que navegaba por aguas del caribe con la misión de cazar barcos piratas. Su capitán era conocido por saber rastrear los barcos piratas y por su buen gobierno de su tripulación.
Cuando el vigía gritaba:
- ¡¡¡Barco pirata a la vista!!!
El capitán se acercaba al grumete y le decía:
- ¡¡¡Grumete, tráe mi camisa roja!!! ¡¡¡Rumbo para abordar ese barco!!!
Un día, después del almuerzo, uno de los marineros le pregunta:
- Oiga mi capitán, eso de la camisa roja cuando vamos a abordar un barco enemigo ¿es algún amuleto o lo hace por algo en especial?
- Veréis compañeros, la camisa roja es por si fuese herido en batalla, para que vosotros no os preocupéis por mí y sigáis en la brava lucha.
Así siguió con el tiempo. Gritaba el vigía:
- ¡¡¡Barco pirata a la vista!!!
Y el capitán al grumete:
- ¡Mi camisa roja!, ¡¡¡Rumbo a abordar a ese barco!!!
- Capitán, ¡¡dos barcos piratas a la vista!!
- ¡Mi camisa roja!, ¡¡¡Rumbo a abordar a ese barco!!!
- Capitán, ¡¡cuatro barcos piratas a la vista!!
- ¡Mi camisa roja!, ¡¡¡Rumbo a abordar a ese barco!!!
- Capitán, ¡¡diez barcos piratas a la vista!!
- ¡¡¡Grumete, tráiga mis pantalones marrones!!!
