Vuelta a España en velero. Mi pareja, otra más y yo.
Es cierto que pueden resultar un poco ?irrespetuosas? cierto tipo de reacciones a tamaña aventura, pero es también darle demasiada importancia a las cosas pensar que nuestro aventurero se va a desanimar al punto de desistir por algunos comentarios, y, bien mirado, si es así, lo mismo hasta le hacen un favor porque peor será lo que se va a encontrar ahí fuera.
Es más, tan cierto es ésto, como que en caso de prosperar la idea, todos estos ácidos cofrades serán los primeros en meterse la bífida en el orto y salir a recibir en sus puertos a nuestro intrépido compañero. Al César lo que es del César.
Por todo ello, y dicho lo cual, déjennos echar un buen rato y no menos risas, a costa no de un marinero (a quien se respeta) sino de una idea de fin de semana, que no va a sufrir por ser un poco manoseada por la concurrencia. Piedad señores, que es invierno y la parroquia está sedienta!!!
Enviado desde mi CPH1931 mediante Tapatalk
|