A mi me da la impresión de que lo que pasa al final en Málaga, aunque no os lo creáis, es que "está de moda". Bueno, en mi opinión, lleva bastante tiempo así, la verdad. Y no lo digo de coña, no sé. O por lo menos algo en ese sentido se cuece, creo. Y en principio debería ser positivo, pero, como todo en la vida, luego trae estas consecuencias.
Lo cual no debería ser motivo para que no os defendáis con uñas y dientes, o como podáis. Por supuesto, que es lo que corresponde con algo que encima es esencialmente público. Con unos impuestos encubiertos salvajes, que es lo que es el dinero que se paga por los amarres.
Yo este tema, en lo que es mi acercamiento ahora a la náutica, es de lo que peor llevo. Y creo que el exceso de demanda, si existe, debería gestionarse de otra manera, y lo puertos financiarse repartiendo de otra forma las cargas. O cuando menos dejar en muchos casos de ser, o pretender que sean, una mina de oro a costa de los clientes fijos.
Porque es que si no, al final, sí que la náutica va ser sólo algo sólo para ricos. Al menos en el sur.
