¡Que pena! ¡Y que bonito ejemplar!
Por suerte aún hay tortugas vivas nadando a sus anchas por algunos mares. En la travesía de Sicilia a Cerdeña que realizamos este año vimos tres o cuatro flotando tranquilamente en una calma total al atardecer, con un sugerente sol rojo escondiendose bajo el horizonte.
Nos encantan las tortugas y es una pena que debido a la presión que sufren, cada vez se vea más próxima su desaparición.
