Buenas tardes a todos.
Una cervecita fresquita virtual, que no me quedan de las de verdad...

Un Geisha fue el segundo barco que tuvieron mis padres. Hace casi cincuenta años de eso. El primero fue un Cadete, de madera. Yo me recuerdo, tendría cuatro años o así, con un chaleco de tiras de goma espuma, acurrucado en la proa del Cadete, disfrutando como un cosaco.
El Geisha era un gran barco. Por lo menos a los ojos de un mocoso de seis años. Recuerdo el cachondeo que teníamos los tres enanos, de tres a seis años, en medio de una garbinada impresionante saltando de ola en ola. "¡Ota ola grande!" gritaba el pequeñajo.
Con ese barco mi padre desarboló en una ocasión, en uno de esos carajales, porque falló un obenque. Y pudo recuperar a mano toda la jarcia. Ventajas de barco pequeño...
Poco después lo cambiaron por un Sake, también de Sunplast, y éste ya fue el último. Lo tuvieron más de veinte años, y fueron muchos veranos en Ibiza...
¡Grandes pequeños barcos!
Recuerdos de niños...
¡Perdón por el off topic, y gracias por abrir el hilo!

