No he leido el libro, pero por los cometarios supongo de que va.
De todas maneras he de decir que, al menos por lo que a mi experiencia respecta,
a las mujeres, en una enorme mayoría,
no les gusta navegar. A lo sumo acompañan al marido/pareja. Son más prácticas. Nosotros somos más masoquistas.
Nosotros tenemos, tal vez, la necesidad de encontrarnos con un reto continuo. Unos lo expresan con la búsqueda del gran puesto en el trabajo (pobriños

) otros con el deporte, otros con el juego (mucho más pobriños

) y otros... con la navegación o con el motociclismo

, que se parecen bastante.
Ellas, normalmente, acompañan a su pareja/marido y, en ocasiones, muestran enormes entusiamos que, una vez pasados los primeros ardores, decaen inexorablemente.
Supongo que más de una se va a cabrear con mi exposición, pero lamentablemente he de hablar por extensión y no por excepción.
