No es que no se pueda navegar, es que no se puede ni tan siquiera ir al
puerto deportivo, donde se tenga amarrado el barco.
Solo están permitidos los desplazamientos, para ir a "por el pan", por las
medicinas, a atender a algún familiar necesitado, una prueba médica, al
trabajo ...... y poco más.
No se puede ir, ni tan siquiera, a casa de un amigo a cenar.
Y por muy poco que nos guste (que a mi no me hace ninguna gracia), estas
reglas las debemos de cumplir a
rajatabla.
La verdad es que me hubiese gustado tener el barco operativo y estar ahora
mismo en Guadalupe, Martinica o San Martin. Pero de momento no tocaba y
habrá que resignarse con las circunstancias que nos han tocado.
Salud (nunca mejor dicho) y
