Yo salí el viernes y el sábado para despedirme. Aún se podía o, al menos, no estaba taxativamente prohibido. Hoy la cosa ha cambiado. Se suprimen las actividades de ocio y deportivas al aire libre. Incluso acceder al barco, salvo por emergencia, queda en el limbo del sentido común. ¿Cuánto viento es necesario para considerar que el barco corre algún riesgo en el atraque? Mejor no perderse en esas cábalas. Hay que salir de casa lo justo y navegar con películas, libros o lo que tercie. No existe otra forma de respetar a los demás. Suerte durante el confinamiento y paciencia. Un abrazo a todos.
