Despues de haber pasado ayer un magnífico día de tranquilidad, calma y ausencia de ruido urbano, en el incomparable marco de la Bahía de Santander, con visita de la Guardi Civil incluida, pero que no dijeron ni palabra (creo que nada más ver el barco, comprendieron la situación) ésta mañana levanto el fondeo y me propongo hacer una etapa hasta Llanes, previa puesta en conocimiento de Salvamente Marítimo, unas cuarenta millas, que tendré que hacer a motor, porque el pantano barométrico se mantiene, ya tengo ganas de probar estas velitas de fortuna a ver como se comporta el barco.
Hace años que no entro en este pequeño puerto, se que lo modificaron añadiendo un pantalán de cortesía pero como seguro que estará ocupado, me abarloaré a algún pesquerillo que no se haga a la mar, al muro o a donde sea, ya os contare
Salud
