Re: HISTORIA: Gogoetak, Itxas memoria.. Recuerdos, memoria marinera.....

Itsas gogoetak, memoria marinera
recuerdos de un pescador de cubierta.
Poitto ( txakurrena).
Hoy toca hablar de un reparto de dinero entre la tripulación, que a pesar de haber sido sometido a diversos cambios por el paso del tiempo, a día de hoy todavía se mantiene.
“Txakurrena” o la parte del perro, Txakur (perro) ena (de), en Getaria poitto, en cantabria rema, en Asturias no sé yo si existe este tipo de incentivo o remuneración destinado a la tripulación.
En varios escritos he solido hacer alusión al trabajo del perro de aguas o “itsas txakurra” en embarcaciones dedicadas a la pesca de la merluza por medio de líneas de mano o aparejos.
Desde tiempos pretéritos en esta costa los pescadores que capturaban merluzas a línea utilizaban la ayuda de perros de aguas para que estos saltaran al agua y recapturaran las merluzas que en su izado a los barcos se soltaban de los anzuelos y flotaban en la superficie a merced de las corrientes.
Estas capturas se guardaban en una caja aparte, se subastaban con el resto de la pesca de ese día y el importe de tal venta se repartía de forma equitativa entre la tripulación del barco, según la vieja ley, tantos hombres embarcados o de baja en tierra (incluyendo desde el patrón hasta el último txo) tantas partes se sacaban.
Desapareció aquella pesca pues no resultaba rentable, los barcos se hicieron cada vez más grandes, cambiaron de oficio, se empezó a capturar anchoa y sardina con artes de enmalle, evoluciono el arte de la traíña ( que dio nombre a la trainera) montándose una jareta en la relinga del plomo, cercado el pescado y cerrando el arte por su parte inferior y aquellos hombres y también patrones dicho sea de paso, acordaron también una serie de normas y de usos tanto para la pesca como para el reparto económico de la venta de dichas capturas.
La vieja ley, “lege zaharra”, usos y costumbres…
En mis tiempos y anteriores solo he conocido este tipo de remuneración cuando se trabajaba al cerco, en ningún otro oficio que haya faenado la flota de Getaria se ha conocido esto, el reparto de pescado (arrain parte) estaba regulado en cada barco, pero se trataba de un reparto equitativo de pescado, muchas veces (la mayoria) se hacía a suertes, pero dinero a mano destinado solo a la tripulación nunca se repartía.
Yo siempre me voy a referir a Getaria, donde las leyes eran para todos los barcos igual, lo que hacían en flotas de otros puertos, que cada uno escriba la historia del suyo.
Aquí, se trataba de poner unos topes (la cuantía de kilos a repartir que eran 100 como maximo), un volumen de pescado mínimo al que había que llegar para descontar esa cuantía del volumen total de descarga, un precio, y un periodo de tiempo entre el cual se descontaba ese importe del volumen total facturado y se repartía entre los hombres.
La cosa se decidió como sigue:
El barco puede hacer en 24 h las ventas que quiera, pero si pasa de 600 kilos, los 100 siguientes (los que van de 600 a 700) son para la tripulación, así de simple. Si vendes 600 k, nada. Si vendes 680 se sacan 80. Si son 800 se descuentan 100 que es el tope, si sacas 20.000 kilos, son 100 (el tope maximo) lo que se reparte.
El precio de esos 100 kilos, es siempre la especie más cara de la subasta, si vendes 10.000 de verdel a 0.3€ y 200 kilos de antxoa a 6€, repartes el dinero de 100k de antxoa que son 600€.
Por muchas ventas y muchos kilos que hagas al día solo se sacan 100k, solo computan los días hábiles de venta, si te quedas en la mar con 2.000k y no vendes, el día siguiente no puedes repartir lo de ese día y lo del siguiente, una venta un poitto. Si das pescado de sobra a tu compañero y marchas con dos cupos a casa, apuntas en la cofradía la mitad a su nombre y la otra mitad al tuyo, se sacan dos poittos, uno para su tripulación y otro para la tuya, pero después el al día siguiente como lo que le diste lo vende a su nombre, saca para él y para ti no hay *.
El cobro y reparto también se las traía...
En mi caso el txo tenía que ir al banco con el que el barco trabajaba y allí tenían el papel de cobro con ventas ( “txantel”), kilos e importes que bajo este concepto había que repartir, el cobro se hacía SOLO los viernes o de no poder, el lunes siguiente, decías el nombre del barco, y el encargado de caja te largaba el dinero ( que para la época, si habías hecho venta diaria, podía ser un pastizal) y tu rápidamente calculabas los cambios de moneda, y billete para repartir entre 16 hombres, era un puto lio de la madre que me pario, el viernes muchas veces el cajero estaba de mala hostia con cuatro y cinco txos allí colapsando media caja de ahorros, si tú tienes mala hostia por hacer tu trabajo, yo que estoy desde ayer sin dormir imagínate, así que bromas aquí las justas!!
Al final (a mí me toco muy al final) el dinero ya lo tenían ellos cambiado en billetes pequeños y monedas para que el reparto saliera exacto, todo en un sobre grande metido.
Esto era B puro y duro, imaginaros la sociedad matriarcal de la época donde según a que pescador la mujer o la madre le tenía que dar el dinero racionado sino quería que descuadrara la economía familiar, hoy en día todos tenemos dinero de plástico en el bolsillo (yo, antes también) pero entonces no había, y lo que el poitto generaba, es difícil de plasmarlo en un escrito.
A la hora del reparto se daban situaciones muy curiosas, tristes, penosas, alegres, cómicas, indecentes, algo que visto con el prisma de hoy en día darían para una buena película jajajaja.
Para mí (y para cualquiera que tuviera dos dedos de frente) la mejor situación de todas era llegar a puerto el viernes en horario de oficina, pilar las pelas, ir al barco y repartir, la gente (en la mar hay más tiempo que otra cosa) ya solía tener calculado más o menos el importe que tocaba a cada uno, le dabas a cada uno lo suyo y asunto zanjado.
Otras veces igual la gente se marchaba antes de que abriera el banco, o antes de que de la cofradía llevaran el “txantel” al banco y tenías que quedarte tú con el dinero, repartirlo después el fin de semana a los tripulantes que encontrabas en la calle ( generalmente de txikiteo, yo tenía suerte 4 eran de la misma cuadrilla) con lo que igual tenías que salir con un pastizal a la calle, más de uno gasto lo de otro, decía que lo había perdido, historias con esto había mil, el que miraba raro ( después bronca de la hostia) si se lo dabas delante de su mujer, yo por suerte de esto no he tenido, siempre anduve con gente civilizada en la mar.
Para la época solía ser dinero, hablo de cabeza pero para repartir a mediados de los 80 con anchoa a 160 pts. de media cinco o seis “talegos” por persona a la semana era dinero, mucho dinero, cuando el txikito costaba 20 pts., el zurito 30, y los combinados 150 pts., el precio de otra clase de material no voy a poner, pero a cuanta de esto había también para mucho sexo, muchas drogas y mucho rock and roll…
De Zarautz, Iciar, Zumaia, y hasta de más lejos ya me venían a mí a por el poitto los sábados, alguno al que la madre le tenía el dinero racionado, eran otros tiempos.
Con esto del poitto se daban en la mar situaciones también muy curiosas.....
Expresiones, circunstancias, hechos:
“ Joder! hemos hecho seis largadas y sin completar el poito estamos”.
Después de una noche criminal, mediados de los 70 cinco largadas y que no se completa el poitto, el patrón Inaxio “Garmandia” para dar animos a la tripulación: “listo sarian mutuyiak a ver si de esta competamos el poitto, un tripulante respondio de cubierta: no mandes echar la red, ya te pago yo el poitto del bolsilo” ( modo ironía) la red fue al agua, y tampoco completaron de esa, Hermanos Garmendia un barco verde del pueblo, montado en Yeregi.
Cuando alguien hacia algo mal, “caguen di**, te voy a quitar del poito” era lo que más dolía jajajaja.
“Los de Cas*** son tan borrachos que si no les repartes la “rema” al dia, n salen a la mar”.
Ríos de tinta sobre esto en mis días y en días de mi padre también, en todas las tertulias estaba, “ardo diru” o dinero de vino escuche la expresión también en la costa bizkaina..
Así fue en mis tiempos, solo recordar me vualvo mas joven! en aquellos años duros, un txabal de 17 años bajando la calle mayor, 80 o 100 mil pts. Que eran un sueldo bueno de un trabajador en tierra (él cuéntame 100 mil al mes que cantaban la polla records, por el sueldo de los ertzainas) en un sobre de papel, sin ningún tipo de protección, y por detrás otro y otro más, así hasta 25, mientras en el pueblo de al lado atracaban farmacias para llevarse 5 talegos…ay ama, no pasaba mas no sé por qué!!
Después, al paso de los años entraron en la Diputación foral ( que aquí son los que controlan el fisco) unos “individuos” que al igual que otros muchos de su calaña ( si, esos que abogan por los derechos sociales mientras en el registro de la propiedad tienen un tomo para ellos solos a su nombre) se dieron cuenta de que esta remuneración no pagaba los pertinentes impuestos al señor feudal ( que eran ellos) y que al tripulante de cubierta había que sangrarlo un poco más, que todos los derechos que consiguieron nuestros abuelos, padres y por los que luchamos nosotros eran papel mojado, que la vieja ley usada hasta entonces ( ante una ley escrita aplíquese usos y costumbres) ya no valía, que en estos tiempos modernos el Jauntxo ( señor feudal) había decidido que el poitto pasara por caja y que abonara los impuestos correspondientes al fisco que ellos mismos gestionaban, “nola aldatzen diren gauzak kamarada” que cantara Gari cuando felices y contentos lo coreábamos mientras nos gastábamos aquel dinero B, en lo que nos daba la gana….
Así fue, y así lo he contado ……..
Feliz reclusión en este dia del padre a todos y a todas….
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