O.T. Almiranta con mala l****
El Barco fue un regalo de su padre, ahora con el divorcio, al estar a su nombre se lo quedaba él. Ella recogió su traje de aguas y todas sus pertenencias, era su último fin de semana en el Ulises, encendió las velas en cubierta abrió la botella de champany y se relamió comiendo caviar y langostinos.
Descolgó las barras de todas las cortinas del barco, saco los taponcitos laterales y las rellenó con cabezas de los langostinos y caviar, volvió a poner los tapones y las colgó.
A la novia de su ex le encaaanta navegar, pero no se que tiene ese barco que cada día huele peor. Brigadas de limpieza lo han limpiado a fondo en tres ocasiones, han cambiado toda la tapicería y las cortinas, empresas de desratización han visitado la embarcación, foros náuticos han dado su opinión. Los gastos son enormes y la noviateen ya no quiere poner los pies en esa embarcación, deciden ponerla a la venta y comprarse otra.
Los posibles compradores armadores salen despavoridos y con arcadas de la visita al Ulises.
-He visto que tienes el barco para vender.(Le dice ella a su ex)
-Si… queremos comprarnos otro. (Le responde el)
-Si llegáramos a un acuerdo me gustaría comprártelo.
Y se lo compró… por una décima parte de su valor, descontándole mensualmente una cantidad de la pensión.
Con la escritura ya en su poder descolgó rápidamente las barras de las cortinas y las tiró lejos… muuy lejos.
A ella le pareció una historia con final feliz!!!
Algunas són malas pero que muy malas...
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