Discusión: Travesías Y El Temido lll se fue al Caribe
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Antiguo 03-04-2020, 15:02
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Capisol
 
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Predeterminado Respuesta: Y El Temido lll se fue al Caribe

Aunque en el avión dan la cena a los pasajeros, como quiera que con la
diferencia horaria, un día de vuelo hacia el oeste, se alarga 4 ó 5 horas,
le había preparado a los nuevos amigos, una cena, a modo de bienvenida,
con, entre otras cosas, un par de platos de jamón de bellota. Y fue un acierto
pleno, a tenor de la fiesta que le hicieron.

A la mañana siguiente, antes de ir a entregar el coche, fuimos al supermercado
e hicimos una compra tipo "confinamiento".... pero sin tanto papel higiénico.

Aprovechamos el resto del día para que visitasen la ciudad. Y por la tarde
noche, dilucidamos los planes de los siguientes días. La idea era navegar
hasta Unión, que forma parte de Las Granadinas de San Vicente y volver.

Antes de zarpar, hubo que bajar a tierra para hacer la salida. Es algo que
se repite constantemente, navegando por estas aguas, ya que los países
son tan pequeños, que cambiar de isla, conlleva salir de un país y entrar
en otro. Incluso cuando se pasa de Guadalupe a Martinica, aunque se siga
en Francia, hay que hacer el trámite, ya que se pasa por aguas de Dominica,
que es independiente.

La primera "parada" la hicimos en el Grande Anse d'Arlets. Una bonita y
amplia bahía, con un gran número de boyas gratuitas donde amarrar. Tenía
que cambiar uno de los ánodos de la hélice del motor de babor, por lo que
no fuimos muy lejos. Siete millas náuticas, separan el fondeo de Fort de
France de la bahía donde amarramos; en poco más de una hora, ya
estábamos dándonos un baño en sus cristalinas aguas.

Antes de comer, hicimos el cambio de ánodo, que al ser bajo el agua y a
pulmón, nos llevó un buen rato.

A cuarenta millas al sur, nos espera al día siguiente Anse Pitons, con los
míticos "Pitones de Santa Lucía" (Petit Piton y Gros Piton). La bahía es
encantadora, pero poco protegida.

A la altura de Soufriere, pequeñas embarcaciones de madera, salían al paso
para ofrecernos distintos productos locales (fruta, verduras, pescado ...) y
boya donde amarrar. Aunque les indicases que no necesitabas nada, ellos
insistían tozudamente, pareciéndose aquello más a un acoso que a una
técnica agresiva de ventas. Yo ya estaba advertido de las prácticas de los
nativos, desde Martinica hacia el sur, pero a mi nueva tripulación, que son
"un cacho de pan", los pilló por sorpresa. En estos casos, lo mejor es decir
que no hablas inglés (lo que por mi parte es rigurosamente cierto) y que no
necesitas nada. Sigues a tu rumbo, hasta que desistan de navegar en
paralelo a ti. Hay que estar atentos, para que no se agarren a la batayola
del barco.

En Anse Piton, nuevamente se nos acercó una pequeña embarcación, para
vendernos sus coloridas frutas y ofreciendo su ayuda para encapillar la
boya. Carlos y compañía, pensaban que pagándole a aquel señor, habíamos
cumplido con el propietario del campo de boyas (que es propiedad pública),
pero más adelante, cuando se personaron los Rangers, en su buena lancha,
con sus impecables uniformes y nos pasaron la factura, entendieron todo lo
que les había estado explicando al respecto. Es práctica habitual, tanto en
la parte sur de Santa Lucía, como en San Vicente y Las Granadinas, que los
nativos "se busquen la vida" intentando vender productos locales (un poco
más caro que en los mercados) y ayudando a amarrar a las boyas. Pero
aunque te hagan ver que "son los dueños de la boya", luego vendrá la
autoridad a cobrarte y tendrás que volver a pasar por caja.

La siguiente parada sería en Bequia, la primera isla de las Granadinas. Allí
haríamos la entrada, saltándonos San Vicente, ya que es, bajo mi punto de
vista, el lugar menos seguro de todas las Antillas Menores. Y aunque Bequia
pertenezca a San Vicente, al ser una isla muy pequeña, la delincuencia
está más controlada, de ahí que en el fondeo de Admiralty Bay, se agolpen
infinidad de veleros, contrastando con las poco frecuentadas calas de la isla
principal.

Admiralty Bay, de aguas cristalinas, tiene un área de casi un kilómetro cuadrado,
lo que puede hacer que estés fondeado a casi media milla del muelle de
desembarco. Ahí es donde se agradece, tener un anexo semi-rígido, con un
motor de 8 ó 10 cv que lo haga planear, aunque solo sea con dos a bordo.

A pesar de que la ciudad no es muy grande, será la mayor que veamos en todas
las Granadinas. Y la más surtida. Aunque llevábamos la despensa llena,
nunca viene mal incorporar algunos víveres más, sobre todo en esta zona,
en la que no se sabe que se va a encontrar la siguiente vez que vayas al
mercado, por lo que Rafael y las señoras, se fueron de compras, al tiempo
que Carlos (Nunki) y yo hacíamos la entrada al país y pasábamos por el
banco a cambiar euros por moneda local (EC$ o Dólar del Caribe Oriental).
Es bueno llevar efectivo del país, porque si pagas con dólares o euros, el
cambio que te van a aplicar los comerciantes, siempre será peor que el de
la entidad financiera. Ellos suelen decirte el precio no en su moneda, sino
en la tuya, porque aunque el importe sea mayor que si le pagas con EC$,
por el abuso en el redondeo, a ti te parecerá un buen precio, ya que el país
no es caro.

Siguiendo con el deambular por estas islas, dos días después zarpamos
rumbo a Mustique, una isla propiedad de una empresa con su mismo nombre
y que representa a los propietarios de los inmuebles de la isla. Pequeñas
carreteras, muy bien asfaltadas, sirven de conexión entre las distintas
villas de las isla, el muelle del ferry, la pista de aterrizaje y El hotel Cotton
House, con un alto nivel de servicio, similar al de sus precios.

Britannia Bay es el lugar de fondeo, que está regulado con boyas. Las
administra la empresa Mustique y es a quien hay que abonarle unos 200 EC$
por noche (70€). Nada más llegar, uno empieza a ver que aquello es otra
cosa. Un lugar privado, en el que los propietarios solo dejan que te asomes
si pasas por caja, ya que mientras queden boyas libres, no se puede largar
el ancla.

Junto al muelle del ferry, se encuentra el Basil's Bar, un atractivo local, donde
se celebran diversos eventos.

La isla se encuentra unas 10 millas al este que el resto de las Granadinas,
por lo que llegar a esta ella, supone hacer una remontada, teniendo que
ceñir un buen rato, desde que se dobla Pigeon Island, un islote al sur del
extremo oeste de Bequia.

La siguiente isla es Canouan, que forma una enorme bahía, Charlestown Bay,
y más concretamente, su parte central, Grand Bay, es el único fondeo viable
de la isla. Manolo (iMystic), no me recomendó la isla, porque, según él, las
aguas de la bahía no eran lo cristalinas que en otros lugares, por lo que
decidimos continuar hacia Mayreau y Los Cayos de Tobago.

Mayreau tiene tres zonas donde poder fondear. Al norte, Carnash Bay; un
pequeño enclave, pero muy concurrido. La zona de boyas está bien resguardada,
no así la zona de anclaje. En el centro, la menos frecuentada, Twassante Bay.
Y Saline Bay, al SW, que es el anclaje principal de Mayreau y donde echamos
el ancla, para pasar la noche.

Una pequeña población, en la ladera de una colina, flanquea la subida hasta
la iglesia, desde donde hay una inmejorable vista de los cayos.

Antes de entrar a Los Cayos, iríamos a Clifton, en Unión Island, la segunda
isla en importancia de Las Granadinas que pertenecen a San Vicente. Para
pasar cogimos una boya, por la que pagamos a la persona encargada.
Dedicamos la mañana a visitar la ciudad y a intentar comprar algo de lo que
escaseábamos. Pero en estos lares, a veces es complicado conseguir avituallarse.

A la vuelta, vimos que El Temido lll se encontraba abarloado a un gran
catamarán y que nos habían soltado de la boya. Me dirigí a las oficinas de
quien gestionaba las boyas y me dijo que la persona que me había cobrado,
no era de la empresa. Cosa que no era del todo cierta, pues yo lo había visto
allí mismo, en el despacho de quien me estaba atendiendo. Se lo expliqué
lo mejor que pude y le dije que o me devolvían el dinero, o me daban otra
boya. Y que no me marcharía hasta que se solucionase el tema, previa
llamada a la policía. Como quiera que en el pequeño puerto, también había
varios restaurantes, nos quedamos a comer en uno de ellos (la compra no
había sido efectiva y decimos reservar los víveres, para los próximos días en
Los Cayos).

Antes de los postres, se nos acercó a la mesa un empleado del puerto,
comunicándonos que el incidente estaba resuelto. Si nos hubiésemos
achantado, habríamos perdido el dinero. Tampoco era cuestión de ponerse
bravo; simplemente mantener la calma y los buenos modales, pero siendo
inflexibles.

Tras un día en Clifton, zarpamos hacia Los Cayos, para entrar por la parte
sur, que la veía más segura. Aunque el agua se ve muy somera y salpicada
por infinidad de arrecifes, la cartografía es buena y el GPS te ubica bien, por
lo que, sin dejar ni un momento la observación directa, nos dispusimos a
adentrarnos en aquel laberinto, en busca del fondeo que me había indicado
Manolo (iMystic) que me estaría esperando. Y tenía que encontrarlo, ya que
había comprado las langostas, para hacerlas con arroz.

Entramos por la amplia boca sur, pasando luego entre los islotes Jamesby y
Petit Bateau, para, por último, dirigirnos a la isla Baradal, fondeando en
su extremo SW.

El lugar es precioso, pero no está totalmente protegido y la mar pasa por
encima de los arrecifes, con lo que el oleaje, de entre 20 y 40 centímetros,
es constante. Como se trata de un parque natural marítimo, las autoridades
cobran un canon por noche que pases allí. Todos los días pasa la policía
encargada de ello, con su lancha oficial, cobrándote la cuota correspondiente.
También pasan embarcaciones, ofreciéndote pan, verduras, frutas, etc... Te
puedes abastecer de lo esencial, sin salir del fondeo, pero, evidentemente, a
un precio más elevado.

Manolo se presentó con dos langostas enormes, de más de 2 kg cada una.
Quedamos en que un día haría una con arroz y al otro, haría una fidegüá.

Muchos de los navegantes, como entretenimiento, se dedicaban a hacer
kitesurf en las zonas que dejan libres los boyas veleros.

Sin lugar a duda, Los Cayos de Tobago es un lugar a visitar, por todos los
navegantes que pasen por el Caribe.



Continuará .....


Salud y
__________________


El cruce del Atlántico y posterior estancia en el Caribe de El Temido lll (2014/2016)
http://foro.latabernadelpuerto.com/s...d.php?t=145184
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