Una vez terminada la maniobra y quedándonos a solas con Libélula, empezamos a ver los males que tiene por su edad y falta de cuidados. Recordar que la compré bastante bien de precio y sabía que habría que trabajar en ella, así que me lié la manta a la cabeza y a tirar para adelante.
En mi caso disfruto tanto de navegar como el ir restaurándola y viendo poco a poco todos los avances que vamos teniendo.
El extremo del arbotante necesita un cambio completo por estar en estado lamentable, cosa que no será difícil, pero lo que mas me ha sorprendido es el skej, que presenta un serio grado de deslaminación.
Empezamos a lijar y van apareciendo las primeras sorpresitas. Por suerte se trata de pequeñas ampollas de ósmosis, que serán fácil de reparar.
Poco a poco se va avanzando con el lijado. Es una tarea jodida si se quiere hacer bien el trabajo, porque no solo quiero quitar todas las patentes que ha tenido en el paso de los años sino también quiero quitar el gelcoat original y llegar a la fibra de vidrio.
Y esta es la última foto y mas actual de como se encuentra Libélula en la actualidad. Hasta que no volvamos a la normalidad no puedo ir a lijar, así que .... solo queda esperar.
Espero les haya gustado la actualización del estado de Libélula.