Hola Edu,
He sido armador durante casi 10 años de un Puma 29 que ha sido, además, mi primer barco; sobra decir que es un modelo al que le tengo mucho cariño. Con él he navegado por toda nuestra costa de Barcelona hasta Cádiz, he saltado a cada una de las Baleares y he realizado todo el Marruecos mediterráneo, desde Argelia hasta el Estrecho. Lo he disfrutado todo lo que mis vacaciones y ahorros han dado de sí, y guardo un gran recuerdo de él.
Dicho esto: si estuviera en tu lugar, no restringiría mi búsqueda a 2 Pumas, como hice yo en su momento (en mi caso a Furia 28 y Puma 29). La ampliaría a cualuier velero que, por eslora, concepto y presupuesto, entrara dentro de las bandas que estés manejando. Y esto me parece importante por varias razones.
En primer lugar, por el Puma 29 en sí. Es todo un clásico y fue en su día un exponente dignísimo de nuestros astilleros. Tiene una navegar muy equilibrado (ágil con vientos medios y marinero cuando suben), una habitabilidad buena para la época y un interior realizado con un esmero que no se encuentra en barcos de serie actuales. Ahora, también tiene un diseño con sus más y sus menos, y algunos de estos deriva en problemas estructurales (puntal del palo, como le pasa a su hermano mayor), un plano vélico peculiar muy IOR (génova con doble de superficie de mayor) y una habitabilidad que, siendo un referente en su época, actualmente ha quedado superada.
En segundo lugar, por los años que tendrá cualquiera de los dos modelos. No son barcos que envejezcan mal, pero 40-45 tacos son unos cuántos y hay que prestar mucha atención a su estado. Se habla mucho de la calidad constructiva de los Pumas y coincido en que era buena, pero quizás mitificada en exceso y, sin que ello sea ni bueno ni malo, muy comparable a la media de su segmento. ¿Se empleaba mucha fibra? Sí. Fuera de ahí, en Pumas de esa edad, no es raro que las cubiertas cedan al pisar sobre ellas, que aparezca algún problema derivado del diseño de su palo / puntal, que la ósmosis-hidrólisis haya hecho acto de presencia… en fin, son barcos con años, y los Puma no diría que envejezcan particularmente mejor o peor que otros equivalentes; y ahí, y en este tipo de barcos, probablemente pesen más los 40 palos que el nombre del astillero.
Y, por último, por los muchos modelos de otras marcas que podrás encontrar razonablemente equivalentes. Considerándolos, no sólo podrás encontrar opciones que se adapten igual de bien, o incluso mejor, a tu plan de navegación sino que, ampliando el abanico, ampliarás las probabilidades de encontrar unidades en buen estado, que me parece fundamental si te vas a modelos con alguna década en las cuadernas.
Y, con todo, si ayuda, yo tenía mi Puma29 en zona 3, creo que no conozco ninguna unidad despachada en 2. Hablas de Grecia… Si eres tan afortunado que tienes varios meses de vacaciones, estupendo. Si no, son destinos en los que, con un Puma 26 o 29, pasarás más de la mitad de las vacaciones en la travesía de ida y vuelta que, con todo lo bonito que hay más cerca, es mucho. Y pensando en conectar plan de navegación y modelo de barco, pensaría dónde harás el 95% de las millas. Recuerdo, al elegir mi primer barco, que casi pensaba más en el otro 5%, el de los vientos de >F6, los STIX y demás parafernalias. Y creo que no es el mejor enfoque. Por ese 5% puedes condicionar el 95% restante, que es el importante para descubrir, que las pocas veces que llega el 5%, estar en un barco no es tan diferente de estar en otro; con el agravante de que, si tiene 40 años y no está muy bien mantenido, estarás pensando más en qué puede romperse o fallar que en el % de peso en la orza, por muy “marinero” que sea su diseño y mucha fibra que se echara en los moldes hace cuatro décadas. Pensar en el restante 95%, que en el Mediterráneo son vientos de nulos a F5, probablemente te lleve a tomar la decisión más acertada.
En fin, pensamientos en voz alta. Suerte en la decisión y cualquier cosa que pueda ayudar en relación al P29, por aquí andaré.
Rondas
