Queremos tanto a nuestro barco que a nadie se nis ha ocurrido la idea de desinfectarlo como primera providencia.
Con la que se nos viene encima, si tengo la oportunidad de volver al barco, lo primero que haré es preguntarme cuanto tiempo podré seguir manteniéndolo.
Ello da idea de a que punto consideramos natural tener salud, poder circular libremente, poder disfrutar de los miembros devla familia y buenis amigos, disfrutar de un barco y que la rueda de nuestra vida siga girando...
Cuando ello se pierde de un plumazo, lamentas no haber sido más sensible para saber valorarlo en su justa medida.
Resistiremos y recuperaremos lo que tanto añoramos.


Para optimismo que no quede.

