Metes por el agujero unos trozos de ocume de unos 4 mm de espesor que sean más altos y largos que el agujero a tapar. A dichos trozos le das un par de manos de cera o desmoldeante y los sujetas cada uno con un cabito del cual traccionas hacia fuera. Una vez colocadas en su sitio ya puedes laminar dejando para el final tapar el agujero por donde salían los cabitos.
