Una barca de fibra como Dios manda tiene que ser mucha pero que mucha barca para que te dé más prestaciones en habitabilidad, estabilidad , y cualidades marineras respecto a una neumática, y cuando llegues a encontrarla, si realmente existe, entonces tendrá un peso que no lograrás estibarla a bordo ni te plantearás remolcarla, más allá de en cortas travesīas, con mar plana y de cala en cala.
Fíjate en los dingy de tingladillo que llevaban los veleros clásicos de principios del siglo pasado estibados boca abajo en cubierta, e imagīnate su peso versus su reducido tamaño.
Si intentaras bajar de cualquiera de dichos veleros para acceder a bordo de tales dingy te darías cuenta de a que punto son inestables frente a cualquier neumática que ronde los tres metros. Mientras en ésta casi puedes saltar dentro y ni se mueve, en una chalupa como en las que piensas o tienes puntería y pisas en crujía o se te vuelca y te echa por la borda en menos que canta un gallo...
Creo que el mejor compromiso para un barco del porte que indicas es una neumática semirígida que la puedas izar a cubierta y trincarla sobre la misma para travesías a mar abierto.
Si consideras excesivo su peso, es una buena solución una neumática con el suelo hinchable, que acaba disponiendo de un diseño de la obra viva muy similar al de la semirrigida, o disponer de una buena bomba para hincharla a destino en caso de largas travesías.
Según en que diseño de barco los pescantes pueden parecer realmente feos y molestos, pero según el diseño de la popa se puede adaptar algún modelo escamoteable, con la ventaja de que cuando tienes la auxiliar en el agua los escondes y te queda la popa libre de estorbos, mientras que cuando los utilizas no dudo de su utilidad. Hay quien lejos de afearlos los considera bien útiles para sostenerse cuando estás en la plataforma de popa.
Si la remolcas, cualquiera que sea el modelo elegido, sea fibra o semirígida, ten por seguro que con viento fuerte y olas altas, o la perderás directamente, o la acabarás soltando para evitar mayores males.
En cierta ocasión nos pilló muy cerca de Cabo Creus una entrada sübita de Tramontana. El mar se pone blanco de espuma y si te da tiempo de quedar a palo seco cuando ves que se desdibuja la línea del horizonte,el barco en popa navega que se las pela, si te pilla de costado te escora por la mera resistencia del mástil, botavara i vela recogida o con un pañuelito en proa , mientras que para hacerle frente necesitas mucha máquina y embarcar mucha agua por proa para no moverte del lugar...
Un barco cercano arrastraba una auxiliar pequeña con el fueraborda levantado bien aferrado en su espejo de popa.
A la primera racha barca y fueraborda empezaron a dar vueltas como una hélice levantados más de un metro de la superficie, y antes de un minuto se soltó, posiblemente rompió el cabo con mil vueltas sobre si mismo,o se arrancó las anillas donde iba sujeto, y la vimos partir a gran velocidad motor y barca dando tumbos viento abajo hasta que se perdió en la lejanïa... Intentar pillarla con tanto viento a la velocidad que la arrastraba y mar encrespada misión imposible.
Creo que es mejor evitar que te pueda ocurrir algo parecido.
Saludos

