Una manera de hacerte una idea de lo que te puede costar la reparación es pedir a un profesional que te la presupueste detalladamente. No dudes en pagar sus horas o invitarlo a una buena comida si lo hace sin coste. También puedes recurrir a un perito o 'surveyor' para el mismo fin. Será un dinero muy bien invertido.
Con este presupuesto en la mano verás las cosas de otra manera. Para bien o para mal. El coste de los materiales difícilmente te lo sacarás de encima. El coste de la mano de obra puedes asumirlo por tu cuenta, a sabiendas de que -a grosso modo- invertirás en cada faena en doble de tiempo que un profesional (y lo harás peor

).
Mucha suerte y ya contarás