Ver mensaje
  #173  
Antiguo 13-05-2020, 16:53
Avatar de TXELFI
TXELFI TXELFI esta desconectado
Hermano de la costa
 
Registrado: 31-07-2011
Edad: 69
Mensajes: 6,847
Agradecimientos que ha otorgado: 4,817
Recibió 8,430 Agradecimientos en 2,978 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: Historias de la pesca del atún tropical

¿¿Queráis saber algo de los personajes que se movían por los muelles del puerto de Abidján??. Ahí va otro copia y pega de otro fragmento de mis memorias:


<<Cuando el patrón terminó de inspeccionar las boyas de radiofrecuencia descendió a la cubierta superior y allí se encontró con Conan, su nombre completo era Seraphine Conan Drogba, natural de Agorko Adafienu (Ghana). Se trataba de un individuo de unos cuarenta años, metro ochenta, atlético, con cara de caníbal y habitualmente lucía su cráneo rapado.
En su juventud había aterrizado en el puerto de Abidján huyendo del hambre y la miseria como tantos y tantos. Pronto se hizo notar en aquella selva de cemento donde su notable anatomía y su determinación le sirvieron para en poco tiempo integrarse en la banda de Jack, junto con Karim, Willy y algún otro personaje de muy baja estofa y cuyo currículum al igual que los del resto de la banda solo podría escribirse con tinta negra.
Se dedicaban al pillaje indiscriminado en todo el recinto portuario, pero donde verdaderamente se movían como pez en el agua era preferentemente en la zona pesquera por ser los pesqueros más vulnerables a los robos que los buques mercantes.
Resultaba muy difícil por no decir imposible librarse del robo organizado de apreciables cantidades de pescado, pertrechos o víveres mientras los atuneros principalmente realizaban sus operaciones de descarga o transbordo de la pesca capturada, y con más vulnerabilidad en los muelles del puerto pesquero si cabe, donde disponían de mil trucos y artimañas para sacar el pescado robado y venderlo para sus vicios. Putas, alcohol y porros, hablando en plata.
En todo el recinto portuario se estableció una jerarquía en la que sus cuatro primeros integrantes en orden a su “categoría” del uno al cuatro eran Jack, Karim, Willy y Conan.
Se da la circunstancia de que Jon Somarriba, durante su anterior etapa de diez años como patrón en otra compañía atunera había sufrido durante ocho de aquellos diez años las penalidades de las descargas a conserveras locales que se hacen lógicamente con los barcos atracados al muelle, donde las múltiples autoridades de todo tipo les hostigaban a diario y de postre tenían que torear con las acometidas de la banda de Jack.
Hasta tal punto el bermeano se curtió en aquellas lides que llegó a pactar con los cuatro “jefes” de aquella banda la paga de tres mil francos diarios a cada uno de ellos durante cada estancia de su barco en puerto con la condición de que permanecieran a bordo durante la jornada laboral haciendo de guardianes para que nadie, ellos incluidos, robara nada en su barco.
A algunos la idea les pareció descabellada pero el caso es que Somarriba se hizo el duro con aquellos desalmados y acertó, porque dejaron de sufrir el acoso de las aves de rapiña. Es decir, ahora las zorras cuidaban a las gallinas. Al final de cada descarga el bermeano entregaba un barreño de especies asociadas como propina a cada uno de los cuatro secuaces y punto.
La efectividad del sistema se demostró para sorpresa de propios y extraños, y tal es así que los otros dos cerqueros de la compañía lo adoptaron también.
Pocos años después Jack murió de tuberculosis (Jon lo había visto escupir sangre en un trapo mientras tosía como un perro) y Karim tomó el mando, pero Conan renegó de este nombramiento porque no consideraba al sujeto con suficiente carisma para ser su “jefe” y pidió a Jon que le embarcara de marinero. El bermeano le respondió que para empezar obtuviera su cartilla de navegación y su pasaporte y que si se portaba bien ya se vería. Pero lo cierto es que pocos meses después en el último momento de una estancia en puerto tuvo que embarcarlo porque un marinero que estaba de vacaciones no apareció.
Conan se convirtió así en marinero, trabajador nato, obediente con sus superiores y eficiente como pocos en muchas tareas dada su constitución atlética. Su talón de Aquiles naturalmente lo constituía su desconocimiento en las tareas de reparación de redes y cabullería, pero a buen seguro aprendería a no tardar mucho.
Un par de años después Somarriba cambió de aires y embarcó en el “Apóstol Segundo” que operaba en el Índico y en el ínterin Alberto “Akelarre” embarcó a Conan en su barco “Lapurdi” que operaba en el Atlántico.
Cinco años más tarde cuando el bermeano apareció por allí con el barco gallego el otrora bandido ghanés pidió embarque a Jon y éste se lo dio. Y finalmente pocos años antes de la fecha de esta narración aquel bravo marinero contrajo el terrible Sida que derivó en tuberculosis, viéndose en la obligación de quedar en tierra definitivamente.
Desde entonces el infortunado Conan a instancias de Somarriba hacía de guardián del “Urbero Dos”, un viejo macicero de la compañía que permanecía amarrado a una boya mientras se pudría poco a poco. Además, durante las estancias del “Apóstol Segundo” en aquel puerto el ghanés hacía de guardián durante el día como en los viejos tiempos, para retirarse a “su” barco durante la noche para la pernocta.
De esta manera Conan podía vivir desahogadamente y pagarse sus medicamentos, eso sí, ahora su cuerpo no estaba ya tan musculado y las canas salpicaban a la sazón su rapado cráneo. En la actualidad distaba mucho del sujeto pendenciero de tres lustros atrás, hablaba muy bien en español y además lo hacía con educación. Cuando el rubio patrón bermeano le preguntaba con sorna sobre cuántas toneladas de pescado calculaba que había robado de los atuneros en sus tiempos de bandidaje, el africano respondía evasivamente que <<unas cuantas>>.

Jon se paró un rato a charlar con su otrora marinero, éste le preguntó:

-Hola patrón, ¿ya eres papalolo? (1)-

-¡Qué va, todavía no!, ¿tan viejo parezco?, aún soy joven para ser papalolo pero no me importaría serlo. Es mejor eso que ser yogolongo (2)- remachó risueño el rubio.

Conan estalló en una sonora carcajada de inmediato mientras meneaba la cabeza, le hacían gracia las salidas de su interlocutor.

-Eso es verdad patrón. Pero bueno, no estás tan viejo- concedió Conan ladino
Jon se despidió como de costumbre instándole a que pusiera empeño en que no les fuera hurtado un solo pescado.>>


(1) Papalolo = Abuelo, en Kwa
(2) Yogolongo = Chingado, en Kwa
__________________
Stemma Proderi In Primis Bermei
Citar y responder
9 Cofrades agradecieron a TXELFI este mensaje:
aquademare (24-05-2020), Ardi357 (24-05-2020), azogue (15-05-2020), iperkeno (14-05-2020), llanera (13-05-2020), moryak (17-05-2020), Sito Sader (13-05-2020), Xenofonte (13-05-2020), Xoro (13-05-2020)