En medio de todo este maremágnum de presiones e impresiones negras me alegra tener una visión positiva (gracias Bohemia

). Hay que buscar las pequeñas ventajas de los grandes males para sobrevivir emocionalmente. Yo que estoy a 400 km de mi barco no veo el momento de llegar allí pero tengo esperanza y estoy de acuerdo en que la libertad de salir al mar por mi cuenta puede ser maravillosa en un mundo de restricciones. Venga ánimo a todos.

