Yo estuve mirando por la ventana unos cuantos días, no te creas. Sólo cuando me convencí de que me gustaba la pinta del personal me decidí a entrar. Y después estuve bebiendo solo otros cuantos días más en una mesa aparte.
Después de la primera ronda en grupo me encontré mucho mejor.
La verdad es que entré para aprender y de paso divertirme, y ahora entro para divertirme y de paso aprender. Sólo tengo que imponerme de vez en cuando el no hacerlo tan a menudo.
