Cita:
Originalmente publicado por Kiro
Lo más angustioso eran la guiñadas que metían las olas cuando llegaban en trenes de a tres. Puntita de motor para mejorar gobierno y mucha paciencia.... Cada media hora turnábamos la rueda. Así hasta que dejamos bien por popa cabo Roche.
|
Al llegar a Cabo Roche la cosa es bastante diferente.
En el cata, las guiñadas con mar de popa no tienen comparación con las de
un monocasco. Pero ni de lejos. Eso nos hizo el viaje más llevadero. De hecho,
gran parte del trayecto Tarifa-Cabo Roche, lo hizo Pepín (Mojarra) a mano, sin
pedirme relevo. Eso si, Pepín es muy "machote".
Salud y
