Hoy vamos a hablar del de las aletas amarillas.
EL RABIL
<<El Rabil, llamado también Atún de Aletas Amarillas ó Yellowfinn Tuna, se diferencia de las demás especies de su familia por tener la aleta anal y la segunda dorsal larguísimas cuando son adultos, y de un color amarillo oscuro. Cuando son viejos, los extremos de las mismas pueden llegar a la altura de la aleta caudal.
Posee 9 pínulas arriba y abajo del pedúnculo caudal, detrás de cada aleta amarilla, y las aletas pectorales aunque no son tan largas como las de la Albacora, son más largas que en las demás especies excepto las del Patudo que son de parecido tamaño.
El número de branquispinas oscila entre 26 y 34, mientras que las vértebras son 18 precaudales más 21 caudales.
La superficie ventral del hígado no está estriada.
El color del dorso es azul muy oscuro, casi negro y plateado el vientre, el cual a su vez se ve atravesado por unas 20 líneas blanquecinas y sinuosas en sentido vertical.
Las aletas pectorales son del mismo color que el dorso, mientras que las demás son amarillo oscuro, excepto las pélvicas que son plateadas.
Su último nombre científico que tantas variantes tiene es el de Thunnus Albacares (de Bonnaterre).
Hay muchas subespecies de esta especie repartidas en todo el globo. En el Atlántico existen varias que no se cruzan entre sí. Es especie relativamente abundante en individuos.
Nadan cerca de la superficie y la talla más frecuente de los ejemplares que se capturan es de metro y medio, con un peso de 60 kg, aunque evidentemente se han pescado individuos bastante más grandes.
El mayor ejemplar capturado de que se tiene conocimiento es uno que se pescó en la costa Oeste de México en 1977. Con una longitud a la furca de 208 centímetros alcanzó en báscula un peso de 176,4 kg.
En las demás especies de Túnidos las diferencias morfológicas entre machos y hembras son inexistentes ó inapreciables, sin embargo en el Rabil sí que se aprecia un ligero aumento en el tamaño a favor de los machos a edades iguales. A esto hay que sumar que a longitudes idénticas el peso de las hembras es inferior, puesto que éstas son más estilizadas, al igual que en la mayoría de los animales terrestres, humanos incluidos.
Al Rabil y al Atún de Aletas Amarillas se las tenía por especies distintas pero se ha demostrado que se trata de la misma especie, solo que al encontrarse en distinto hábitat han adquirido algunas pequeñas diferencias. Entretanto este tema suscitó no pocas polémicas puesto que cada autor lo clasificaba con un nombre distinto.
El Rabil vive en todos los océanos. De las 400.000 toneladas que de esta especie se capturan aproximadamente al año, la mitad se la adjudica el Océano Pacífico, el 30 por ciento el Atlántico y el 20 por ciento restante el Indico.
Los dos países más pescadores de esta especie son el Japón y los Estados Unidos, ya que entre ambos acaparan la mitad de las capturas mundiales.
España y Francia con unas 70.000 toneladas anuales cada una, son los más pescadores de esta especie en Europa.
Como ya he comentado anteriormente, la temperatura es uno de los factores ambientales que más afectan al comportamiento de los Túnidos, y en consecuencia el que más se ha estudiado.
Para el Rabil, la temperatura de presencia en superficie se encuentra comprendida entre los 20 y los 30 grados, aunque la temperatura en la que más a gusto se encuentra y por lo tanto la más idónea para su captura es entre 24 y 28.
Pero como casi siempre hay una excepción que confirma la regla, no debemos olvidar que por ejemplo la subespecie del Mar Rojo, por cierto conocida como Tongol, en la costa de Irán se captura con temperaturas de agua de mar de hasta 35 grados de la escala de Celsius.
En el extremo opuesto se encuentra el Rabil que se captura en Sudáfrica con temperaturas de 19 grados.
A los atunes se les cita frecuentemente como a la única familia de peces que son de sangre caliente. En este sentido se ha dado la explicación de que la gran actividad muscular ejercida por estos individuos durante la natación, que por cierto no cesa casi nunca, origina un notable aumento de su temperatura corporal. A esto coadyuva también el que su metabolismo sea más alto que el de cualquier otro pez.
En consecuencia, al aumentar la temperatura del agua en la que se encuentra, aumenta también la del cuerpo del animal, de manera que ésta última es siempre algo mayor.
Como muestra señalaré que a una temperatura del agua de 23 grados, el cuerpo de los atunes se encuentra a 26, y a una temperatura del agua de 27, el cuerpo de los atunes se encuentra a 29,5.
Este fenómeno para su desgracia ha originado el que estos últimos años se haya avanzado mucho en la investigación sobre la detección de los cardúmenes de Atún desde satélites orbitales geoestacionarios, mediante rayos infrarrojos.
Por otra parte y sin embargo no se ha demostrado hasta la fecha que exista relación alguna entre la mayor ó menor salinidad del agua del mar y la distribución de los atunes.
Al igual que todos los grandes Túnidos, el alimento básico del Rabil está formado según su orden de importancia por peces, cefalópodos y crustáceos.
Entre los primeros hay que destacar el Boquerón, la Sardina, la Caballa, el Jurel y el Pez volador (Exocoetus Volitans).
Entre los cefalópodos el Calamar y la Pota (Todarodes Sagittatus).
Y entre los crustáceos el Krill ó Kiskilla Roja.
Cuando son pequeños, al igual que las demás especies de su familia y que otros muchos peces pelágicos, se alimentan del Plancton ya sea de origen vegetal (Fitoplancton) ó animal (Zooplancton) que contiene el agua de mar. Para ello filtra mientras nada, el agua que entra por su boca y sale por sus aberturas branquiales, lo que de todas formas tiene que hacer para extraer el oxígeno del agua mediante sus branquias para oxigenar su sangre, al igual que hacemos los animales terrestres con el aire y nuestros pulmones.
Para ello, habitualmente nadan con la boca ligeramente abierta, como casi todos los peces. Otros como los Engraúlidos toman bocanadas de agua con sus enormes fauces.
El filtrado lo efectúa mediante un elevado número de branquispinas que posee en sus agallas, para ser más exacto, en el primer arco branquial, y que operan a modo de tamiz.
La sección central de su tronco es casi cilíndrica, ligeramente comprimida en los flancos, como en el caso de la Albacora.
El descenso de volumen desde el centro del cuerpo hacia el pedúnculo caudal es casi tan suave como el que más, como es el caso del Atún común, lo cual les reporta a ambos una figura tan hidrodinámica, imitada en numerosas ocasiones tanto en Naútica como en Aeronaútica.
La apreciación del Atún de aletas amarillas dentro de la gastronomía mundial está en segundo lugar después del Atún común y emparejado con la Albacora. Su carne, sobre todo la de los individuos jóvenes es exquisita y de un color casi tan claro como la de la Albacora.
El rendimiento neto que se obtiene de él dependiendo de la talla está comprendido entre el 50 y el 60 %.
Alcanza la madurez sexual cuando su longitud es de unos 120 cm, con un peso de unos 30 kilos, y llega a poner hasta 4.000.000 de huevos por puesta cuando son muy mayores, los cuales como en el caso de las frezas de los demás peces pelágicos pasan a engrosar el Zooplancton de los océanos.
Puede llegar a vivir hasta veinte años como máximo.
Al igual que la Albacora, no le agrada mucho la luz artificial, eso sí, se congrega a menudo bajo objetos flotantes sobre todo los ejemplares jóvenes, y en la mayoría de las ocasiones en asociación con Listados y Patudos.
Es frecuente su asociación por comensalismo con cetáceos como diversas especies de delfines en el Pacífico, sin embargo en el Atlántico y en el Índico este hecho es una rareza por cuanto que el cetáceo con el cual se asocia el Rabil en estos dos últimos Océanos casi en exclusiva es el Rorcual Tropical (Balaepnotera Edeni).
Otras veces se asocia con Tiburón Ballena (Rincodon Thypus) ó Tiburón de Puntas blancas, con éstos últimos en cualquier océano.
Siente verdadero pánico por los grandes Marlines y por las Orcas por razones obvias.
Gracias a los excelentes y abundantes documentales de los que disponemos desde hace ya unos años, todo el mundo conoce más ó menos las andanzas de la Orca, posiblemente el depredador más eficaz de los océanos, pero a buen seguro no es tan conocido del gran público el comportamiento del gran Marlin, feroz como el que más y que gracias a la gigantesca talla que es capaz de alcanzar (hasta 5 metros y 500 kilos) y a su velocidad de vértigo, puede engullir de un bocado un Atún de 60 kilos.
Yo mismo fui testigo en Enero de 1985 en aguas del Golfo de Guinea, de la extracción de un Rabil de 45 kilos del estómago de un Marlin Azul de 4 metros y unos 300 kilos de peso.
Antes de ser engullido, el infortunado Atún había sido ensartado de parte a parte en dos ocasiones por el estoque del gladiador de los mares por excelencia.
Queda pues aclarado el porqué del miedo de los Túnidos a los Marlines.
El Rabil a veces come Túnidos menores como Bacoretas, Melvas ó pequeños Listados.
No se han descrito casos de canibalismo en esta especie.
Téngase en cuenta que debido a su talla, como es obvio es capaz de devorar enteros peces de considerable tamaño.
Por ejemplo también soy testigo de una anécdota en Julio de 1982 en la cual Rabiles de no más de 30 kilos engullían sin miramientos Melvas de 1 kilo lanzadas desde un atunero-congelador parado después de una captura.
En ocasiones, cuando un gran banco de Rabiles detecta a su vez un banco de Peces voladores pueden formar una saltadera de una milla cuadrada ó más.
Es capaz de alcanzar velocidades de 90 kilómetros por hora (casi 50 nudos), lo que le convierte en el más veloz de todos los Túnidos y uno de los nadadores más veloces de la Tierra, inmediatamente después precisamente del Marlin Azul.
Si se ve en peligro se sumerge rápidamente, alcanzando 250 metros de profundidad en apenas 1 minuto de tiempo, siempre en cuando no haya un brusco descenso de la temperatura de agua ó Termoclina en el trayecto.
Recientes estudios efectuados con Rabiles a los que se han colocado profundímetros registradores han arrojado sorprendentes resultados en cuanto a su comportamiento.
Por ejemplo, se sabe de un individuo que descendió a 1.160 Mt. de profundidad y se mantuvo por aquellos andurriales durante el espeluznante período de 4 horas.
En ese tiempo, la temperatura de su sangre descendió hasta 16 Gr. C., después de lo cual el ejemplar comenzó una lenta ascensión hasta aguas próximas a la superficie.
En un tiempo equivalente a la mitad del que estuvo sumergido, su temperatura corporal adquirió unos valores “normales”, tras de lo cual se sumergió de nuevo a profundidades superiores a los 1.000 Mt.
Este comportamiento se ha observado también en otros individuos de su familia, habiéndose de considerar por tanto que es habitual en ellos.
Ya he dicho antes que le afecta mucho el cambio brusco de la temperatura del agua.
Pues bien, se han descrito casos en los que Rabiles encerrados en un “Arte” de cerco han fallecido todos antes del virado de la red, debido a que el cardumen se encontraba en una de las orillas de un Frente Térmico ó barrera constituida por un choque de dos corrientes de aguas de distintas temperaturas.
Al ser arrastrados por la red y obligados a pasar de una clase de agua a la otra sin mediar espacio de tiempo suficiente para aclimatarse, la inmisericorde Átropos había dictado su no menos inmisericorde alocución.
En condiciones normales es de todos los peces de su familia en unión del Atún Rojo el que más resiste con vida en el saco de una red, por ser sus agallas muy resistentes a la rotura en comparación con otros peces.
Es también capaz, como sus dos grandes “primos”, Atún Rojo y Patudo de desarrollar una fuerza bruta descomunal, por ejemplo si muerde un anzuelo, aunque la pólvora se les acaba pronto en proporción a un animal terrestre de equivalente peso.
Eso sí, un coletazo de cualquiera de ellos es capaz de fracturar un brazo ó una pierna de cualquier persona por robusta que ésta sea.
Aunque Lowe lo clasificó como “Germo Albacora” en 1839, finalmente se ha impuesto la definición de Bonnaterre que databa de 1788 (Thunnus Albacares), que es la actualmente aceptada en todas partes, aunque algunos pocos autores se empeñen en llamarle (Neothunnus Macrópterus) por ejemplo, debido al desmedido tamaño de su segunda aleta dorsal y la anal, que como recordarán son completamente amarillas, y no alcanzan apreciable tamaño hasta la madurez sexual del individuo>>





