Marcia, la primera vez que me contaste esta historia, aluciné. Era el primer día que te conocía, y en consecuencia el primer día que me sentaba a escuchar un pequeño trozo de todo lo que tienes para compartir. Entre el vinito que nos tomamos y el ambiente que se creo, debo confesarte que en un momento dado, creí que me estabas tomando el pelo, pero proseguiste con la historia, al cabo de un rato sacaste las fotos y debo reconocer que me emocione como pocas veces lo he hecho.
Hoy de nuevo, me he vuelto a emocionar. Me alegro de que te hayas decidido a contar un trocito de todo lo vivido.
Un besote wapa
Saludos, sinera