Muy poquita cosa. Aunque lo curioso es que llegó a nevar a nivel de mar. Ha hecho un poco de nieve granulada que ha cuajado durante un par de horas en las montañas, pero se ha fundido rápidamente.
Hoy por la noche ha hecho una noche de perros por un viento de mil demonios. Por suerte esto se pasa, y seguro que el finde podré navegar, después de quitar la crosta de sal al barco.
Salut i bon vent!!
PD: del catamarán, ya no queda nada, más que un trozo de la cubierta: la parte de la cabina.
Salut i bon vent!!
