En esos casos es habitual meter en el cilindro cualquier lubricante, o incluso gassoil por el agujero en el que rosca la bujía dandole al cordón de arranque varias veces para que el mismo pistón lo vuelva a escupir, todo ello para evitar que surja óxido abrasivo en los aros o en las paredes del cilindro.
Una vez “lavado” el cilindro vuelves a montar la bujīa y a funcionar.
Si como has dicho ya lo has tenido en marcha, cabe pensar que ese remedio ya no hace falta.
Saludos cordiales
