Bueno, empiezo.
Me habeís hecho algunas preguntas, ¿si se bañaba alguien más?, o ¿cómo me comunicaba?.
La primera es facíl de responder, la segunda es complicada.
Los dias iban transcurriendo tranquilamente, por mi trabajo habian cambios de horarios, a veces de tarde o de mañana, Dolfi pasaba por el barco daba dos vueltas y si no me encontraba se iba. Ha veces me decian que la habian visto en Masnou por la tarde, ya sabia que vendria de madrugada.
Cuando llegaba al puerto el contramaestre Antonio me decia a venido "La niña", a mi me llamaba " la delfina".
Y no sólo el puerto estaba atento, multitud de personas se reunian por los alrededores del Port Vell, haciendo fotos (lástima que me llegaron pocas y ya veís que no de muy buena calidad). Incluso la "golondrinas" de puerto anunciaba que habian contratado un delfín para seguirlas en su recorrido, en fín sin comentarios.
Recuerdo un dia que tenía una entrada de agua por el trasductor de la sonda, como era de dificil de arreglar desde dentro, se me ocurrió arreglarla por fuera del casco, cogí el "nural" que fragua en el agua, y allí sumergida vino Dolfi, al principio tirando de mi para que fuera con ella, como vió que seguia con mi trabajo, se quedo a mi lado, mirandome, recuerdos sus ojos, su sonrisa, al tener las gafas de buceo la podia ver con detalle, sus ojos cuantas cosas me decian.
Mi comunicación con ella es muy dificil de explicar con palabras, en esos momentos sus ojos, sus sentimiento me traspasaban, los mios a ella, pequeños grititos que yo trataba de imitar, pero era algo más, la comunicación con ella, tenías que tener el corazón limpio, no se explicarlo, era como tener un pensamiento en blanco y dejar que se llenara de emociones.
Ese dia entendí lo que queria, y por que venia a por mi, y hasta el último dia no cejo en su empeño, queria simplemente que me fuera con ella, a su mar libre, a su mar duro, queria hacer manada conmigo, no queria seguir sola.
Como os decia, los dias transcurrian, habia personas que tambien se tiraban al agua, pocos por eso, pero siempre era el mismo juego, se ponian a mi lado, ella se acercaba yo ponia la mano encima de ella, la otra encima de la mia, y así se creaba el circulo de amistad.
A veces si eran muchos, se dejaba acariciar aunque curiosamente no se dejaba coger, cuando se cansaba de ir de uno a otro, se sumergia, me buscaba, me ponia la aleta, yo me agarraba a ella y nos sumergiamos para aparecer unos cuantos metros más alla, lejos del grupo, hablando con nuestra particular charla.
Cada dia y de forma más insistente me queria llevar hacia la salida del puerto, pero a mi me daba miedo, no de ella, si no del puerto de Barcelona, con la entrada y salida constante de mercantes, ya me direis que hacia si en un momento, me soltaba de ella, y me quedaba en medio delante de un mercante, no creo que tuviera preferencia de paso, con lo cual, cuando traspasabamos los límites del Port Vell, me soltaba y volvia hacia adentro, entonces ella cabezona, comenzaba a dar circulos y me empujaba suavemente hacia fuera, pero no, no podia ser.
Cuando venia por las noches, como los barcos de los alrededores ya tenian noticia, se liaba una buena, subo una foto para que os hagaís una idea
Ahora sigo, estoy tratando de recordar más cosas, y simplificarlas para que no se haga larga la historia
Hasta ahora
