Cuánto me alegra ver cómo avanza la construcción y cómo va tomando forma. debe ser como un embarazo, un periodo de frenética actividad y profundo júbilo. También lo llaman estado de buena esperanza.
Muchos asistimos al espectáculo, desde la distancia, conteniendo la respiración, desbordados por la emoción, absortos y cautivados.

