En un control de alcoholemia paran a un conductor, le hacen la prueba y sale positivo.
El conductor alega:
- Agente, verá, soy trapecista en un circo, vengo de una actuación. Seguramente he dado positivo porque parte de mi espectáculo es hacer equilibrios con el monociclo haciendo malabares y escupiendo fuego, y para eso utilizado alcohol de quemar. Por eso habré dado positivo.
Los agentes incrédulos, van al sargento que estaba en el coche y le cuentan el caso. El sargento se dirige al conductor.
- Veamos, esa historia es difícil de creer, pero si usted me lo demuestra, le permito que se vaya sin sanción.
El conductor sale del vehículo, abre el maletero, saca un monociclo, unos bolos de malabares y una botella de alcohol de quemar y se sube a un poste telefónico. Allí se monta sobre el monociclo, comienza a hacer equilibrios sobre el cable telefónico mientras hace malabares y escupe fuego por la boca.

Mientras ocurre esto, pasaba por la carretera otro conductor y ve a tres agentes de tráfico observando los malabares sobre la línea telefónica y grita a los agentes:
- ¡¡¡Cabrones, que cada vez lo ponéis la prueba más difícil!!!
