Hola a todos y unas birras para todos, que ¡Vaya con la caló!
Cala Granadella, Jávea. Sábado 25 de julio 2020.
Línea de separación de baño con balizas amarillas y 3 boyas de fondeo, de la misma forma y color; una sin más señales, otra con una pegatina indicativa y la tercera con el número 16 pintado a mano. Aun así la línea de separación de baño es bastante clara.
Cuando llegamos las tres boyas de fondeo ya están "pilladas" y, muy amables, desde uno de los barcos nos avisan de que el resto de boyas no son de fondeo (pese a que en una hay unas motos de agua)
En 6 m, con fondo de arena y dando resguardo suficiente a los barcos que están en las boyas (con borneo más reducido) largo 18 m de cadena (las condiciones son buenas, así que con ese mínimo considero fondeo seguro) compruebo visualmente el buen agarre del ancla y, para evitar problemas (¡luso de mí!) y orientar a los que puedan venir a fondear después de nosotros de dónde tengo el ancla, coloco un boyarín amarillo (¿tendría algo que ver el color en lo que viene a continuación?) al ancla y ajusto el cabo a los 6 m de profundidad.
Y, a partir de ahí, cuando uno creía que lo había hecho lo suficientemente correcto para poder relajarse y disfrutar del día … ¡Un penar!
Primero, aluvión de barcos tratando de fondear en las boyas de separación, les avisamos a todos, y unos nos lo agradecen y otros "nos miran mal" y, siguen haciéndolo cuando por megafonía, Cruz Roja les advierte de que no pueden hacer lo que pretenden.
A continuación, tengo que llamar la atención a 5 barcos (1 velero, cuatro motoras) todos lista 6ª (es un dato, no implica valoración )

que, bichero en mano, iban todos decididos a amarrarse a mi boyarín.

También varias motos de agua lo intentaron. Algunos de ellos, son los que previamente lo habían intentado en las boyas de separación.
Y el título de esta entrada es lo que, literalmente, me contestó uno de ellos cuando le dije que eso era mi orinque, que no era una boya de fondeo.
Y lo mejor: al explicarle (tratando de hacerlo lo más cordialmente posible, os lo juro) que está señalizando mi ancla, me responde: ¡Pues qué separado estás!
O sea, ni p**a idea de lo que es un orinque pero, eso sí, experto en fondeo para valorar si he dado mucha o poca cadena.
En fin, así nos va. Como diría el maestro Forges: ¡PAÍS!