Yo creo que hay que tener a bordo un cabo muuuy largo para lo que sea, amarrarse o dar o recibir remolque, por ejemplo. O fondear de emergencia en una situación en la que nunca hubieras pensado. O abarloarte en Ciutadella (y no digamos en el Atlántico, con mareas, como apunta Pawnee) cuando eres el ultimísimo.
Un cabo larguísimo, bien adujado y estibado, es un elemento de seguridad.
saludos.
Lord Jim