Yo me lo estoy planteando, porque cada vez hay más experto navegante que cree que el hueco que hay entre la popa del barco más cercano a costa y mi proa es porque pensaba en él y que le he dejado guardado sitio. Cuando le dices que donde se va a poner hay un ancla, y que es mía, lo mínimo son malas miradas. Y aún así hay quien se mete, y cuando me quiero ir y me voy acercando a su popa recogiendo cadena se pone a dar gritos de que voy a darle
