Y encima la mayoría de embarcaciones con pabellón francés solamente vienen a pasar el día. Bajan desde Port Vendres tempranito, ponen su música, comen, beben, bailan, molestan a todo quisque y al atardecer se largan con viento fresco a cargar gasolina (el único gasto que hacen en españa) y pacasa y hastamañana...
Un chollo, oiga!
