En los típicos fondeos veraniegos baleares, el orinque es una fuente de problemas.
Se supone que fondeamos, generalmente, en arena, con lo que enrocar no es fácil.
Limita la posibilidad de borneo de otros barcos, que no pueden hacerlo pasando sobre
nuestra ancla. Cosa habitual y, en principio, no demasiado problemática.
Tras una de esas noches de calma tremenda podemos llegar a pasar, nosotros mismos, por encima de nuestro fondeo, después de dar mil vueltas. Y enganchar nuestro propio orinque.
Si la cosa se lía, barcos que borneaban librando nuestro orinque, no pueden dar más cable para aguantar mejor. Si lo hacen pueden acabar por engancharlo y sacar nuestra ancla.
Si el lío es gordo y se monta la típica fiesta del garreo, con sus gritos, ruido de cadenas, motores en marcha, barcos navegando a ciegas en medio de un chubasco (a que os suena), tenemos muchos números para que alguien acabe pillando nuestro orinque y llevándose nuestro fondeo a rastras.
Y, por supuesto, el típico caso del que se trinca a tu orinque tomándolo por boya...
Por eso, en mi opinión y salvo excepciones, no al orinque en fondeos concurridos!

