El vídeo acojona. Fueron a por el timón, pero como se les ocurre embestir el casco igual lo agrietan y provocan una vía de agua.
Tal vez pensaron que el barco era un pez gordo que podía servir de cena.
Esos días en la ría de Vigo hay un montón de delfines. De momento van a por las sardinas. Esperemos que siga así...

