MODIFICACIÓN DE LA ZONA DE ANCLAJE DE LOS CANDELEROS.
El pasado día 4 de Septiembre comenté que publicaría la modificación que hice de los puntos de anclaje de los candeleros; aprovecho ahora para hacerlo.
Todo comenzó hace más de 12 años con mi intención de cambiar las cornamusas originales que traía el Albatros, ya que eran de risa, las encontré de aluminio anodizado a buen precio y que le venían bien al barco, pensando en montar 7, una en la zona central de proa para el fondeo, pensando en rapartir el esfuerzo con las otras dos si era necesario, y dos en la zona del combés en cada banda, además de las ya existentes. Como que la cubierta en la zona donde estaban montadas las mismas no me convencía del todo, y teniendo que hacer nuevos taladros de anclaje, dada la diferencia de medidas, comparadas con las originales, decidí anclarlas en la zona de la unión casco-cubierta, dada su rigidez, con lo cual me ahorraba el uso de pasacabos que harían del pequeño velero un "bazar de acastillaje náutico", sobrecargado con tantos herrajes.
Para fijar las cornamusas en la nueva zona tuve que retirar el cintón de goma que cubría la misma en todo el contorno, y una vez metido en faena pensé que "ya que" estaba en ello, movería los anclajes del balcon de proa a la misma zona, a lo cual siguieron los 4 candeleros, y los dos herrajes de popa.
El cambiarlos de sitio es harto fácil:
1.- Sacarlos de sus anclajes, limpiar y cerrar estos últimos (en mi caso aplique en el interior de los mismos una vez la fibra bien limpia una masilla hecha con epoxi+hilos de fibra de vidrio, terminando en el interior y exterior con epoxi+microesferas para facilitar el posterior lijado, imprimado y pintado.
2.- Hacer los nuevos taladros, sellar con masilla de poliuretano, montar los herrajes en sus nuevos anclajes, fijando los nuevos tornillos, dejando pendiente de apretar el último sexto de vuelta de las tuercas y recortar la masilla para cuando seque la misma completamente.
Una vez terminado el trabajo en ambas bandas, decidí no recolocar el cintón, pues estéticamente, una vez terminada la unión y pintada quedaba bien, y además no tenía otra utilidad que acumular todo el moho y la porquería del mundo entre el mismo y la superficie de la fibra en contacto con él, ya que utilizando la medida adecuada de defensas y colocando las mismas a la altura correcta, nunca habrá roces entre la borda y la superficie contra la que estemos atracados.
Con esta modificación logré tener más espacio en proa, facilitando además el acceso a bordo desde el atraque, y en las dos bandas, aunque son unos 7 cm lo que se gana en cada una, parece mucho más, y en mi opinión bien valió la pena, pues la rigidez del conjunto es incomparablemente mayor.
Así es nuestro Albatros de agradecido

Os adjunto fotos del momento de la modificación, así como de como han quedado despues del trabajo de pintura que recién he concluído, para el cual tuve que retirar todos los herrajes de cubierta.
Ahí os lo dejo, por si a alguien le motiva y quiere hacerlo.
Salu2

