Algo parecido me ocurrió hace años de adolescente, pero era bajando a pulmón y bajando a 5 o 6 metros.
Casi me quedo y no lo cuento, nunca más vuelvo a bajar sin un cuchillo de inmersión bien atado y la cabeza bien fría.
Como bien dices, Bien equipado primero y si no se puede es mejor abandonar un fondeo que una desgracia sin remedio.
Afortunadamente aprendí la lección sin desgracias.
Lo mejor es que te encuentras bien de salud.
