Lingotazos varios en el mostrador.
Pues yo he entrado por casualidad, buscando apuntes. Luego he visto que era una playa bastante acogedora y he decidido quedarme, en principio para aprender y luego ya veremos, y la verdad es que algo se aprende. También porque en según qué cosas cuentas con la ayuda de algún cofrade, o como mínimo te dan alguna orientación para que empieces a caminar, (aunque me da la impresión de que últimamente la ayuda en este antro se reduce a dar ánimos). Después vino la etapa de navegar por compra-venta para ver en qué rango de precios estaban las cosas, aparte de mirar otras páginas claro, y luego la expansión para ver todo lo posible.
Ése fue el proceso, ahora miro, observo, y si puedo colaborar lo hago, si no tengo ni idea me callo, y si puedo hacer sonreir ni me lo pienso, aunque haya gente con muy poco humor.
