Yo llevo desde principios de julio con el barco en Cedeira. Navegando no he visto nada diferente a otros años, pero un día de estos tengo que volver a mi base en A Coruña y, la verdad, ando un poco preocupado, son demasiados ataques en pocos días.
No me gustaría nada que se me acercaran. Lo de darles resguardo parece evidente, pero, como ya ha dicho alguien, no parece fácil con las velocidades que alcanzan.
