Re: Accidente Arturo Pérez Reverte
Alguna perla más entresacada del ya comentado discurso de D. Julio F. Guillén:
… el marino emplea voces muy peculiares en lugar de los sinónimos bien determinados de uso corriente en tierra.
Así, decimos halar y no tirar;
izar, por elevar o hacer subir algo;
arriar, a lo contrario;
arrollar, en lugar de enrollar;
tesar, y no tensar;
amollar, por aflojar;
de falondres, por de repente;
gobernar, por dirigir y timonear;
pasajero, y no viajero;
encapillar, a lo que se coloca por la cabeza o exige algo parecido, y aún sustituye a vestirse;
irse guardabajo, a caer desde algo alto;
coger es sinónimo de colocar y disponer, como coger los cabos, pues en su acepción corriente decimos siempre agarrar;
las alfombras y sus congéneres son para nosotros palletes;
como a las claraboyas decimos lumbreras,
y a las velas para alumbrar achotes.
Hay voces que no tolera el buen hablar marinero y con cuyo uso resulta éste un tanto huero,
como remar por bogar;
mástil, para decir palo;
áncora en vez de ancla;
cuerda por cabo;
sondar y no sondear, aunque existe la tendencia en admitir esa e, para mí antimarinera, como sucede con garrar —que es rastrar por el fondo el ancla defectuosamente fondeada—. que ya frecuentemente dicen garrear.
Sin que olvidemos inútiles barbarismos, como
"ojo de buey" por portillo
"maqueta" en lugar de modelo,
“cabina” y no camarote,
Debo de aludir a otros que aún no han merecido el pláceme de esta casa, como:
Marinear, en la acepción de gatear y trepar.
Palotear, que ya en la Marina Mercante se va sustituyendo por el absurdo anglicismo "chequear", que es anotar los fardos que se van embarcando o desembarcando por medio de palotes en grupos de a cuatro, con el quinto atravesado diagonalmente para el fácil y rápido recuento
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