Yo sigo tocando otros palos en la Administración polaca, pero sin respuesta por el momento.
Lo que a mí me convence de que tarde o temprano darán una solución es que, según decían, uno de los propósitos del nuevo sistema es... ¡atraer a los armadores extranjeros!
Supongo que no se han parado a pensar en las complicaciones que causa este sistema a los extranjeros porque ahora mismo deben de estar saturados con las solicitudes domésticas. Es de esperar que cuando las aguas vuelvan a su cauce se ocupen de facilitar los trámites a los extranjeros.
Hasta entonces... paciencia.
Saludos y
