Sinceramente, un barco para restaurar es un barco que necesita mucho tiempo, inversión y mucha paciencia.
De nada te sirve que tu socio sea una pasada de navegante como dices, si no es aficionado a los bricos. Porque si no le gusta hacer arreglos y bricos, lo que pasará es que tendréis muchas discusiones, tanto por el tiempo como por el dinero que se ha de invertir. Y te cansarás de ser tú el único que esté de sol a sol haciendo cosas mientras el otro no puede porque está en una regata, y él se cansará de que le estés pidiendo dinero a cada momento para su parte 50% de los materiales.
Por muy barato que sea el barco, y por muy bueno que sea el motor, si ha estado 5-6 años sin funcionamiento, ni revisar, con los efectos del calor y la sal, las piezas de goma se agrietan, las cosas se estropean, y al final, hay que terminar comprando un motor nuevo para ir tranquilos, mínimo cuenta 2000-3000 euros un fueraborda pequeño.
Si lo compras de segunda mano, estamos en las mismas, cuando no fallará de una cosa, será otra y estaréis liados siempre con mecánicos.
Si fuera para tí solo, yo diría que mira, que adelante y que poco a poco es interesante restaurar un barco, aprendes mucho y es gratificante. Pero cuando la propiedad es de dos, suele acabar bastante mal la cosa.
Por la eslora que dices y si haces cuentas de lo que tendrás que invertir en su puesta a punto además de tiempo, puedes encontrar barcos ya a son de mar y muy asequibles, siempre habrá cositas que arreglar, claro, pero no restaurar y revisar un barco entero de arriba a bajo.
Es mi opinión, espero que te ayude.
