Tuve un Sirocco del año 72 durante 25 años. Cuando lo vendí hace 4 años y me compré un Puma 34 del año 75, la gente decía que estaba zumbado, que buscara algo más moderno, pero ahí sigo, navegando y disfrutando como un enano. Vale, barcos antiguos, mucho brico pero es lo que pasa cuando te enamoras de un cierto tipo de barco.

