En el artículo se habla de que tenían que arreglar la inversora del motor. Con esta justificación clara: avería en el motor, deberían haberse amarrado a cualquier amarre disponible, gasolinera o fondear dentro del puerto. Normalmente, un vigilante solo sabe lo justo para vigilar un sitio y poco más, pero de marinería o de prevención de accidentes marítimos, seguro que nada o bien poca y se limitan a cumplir a rajatabla lo que se les habrá encomendado: que nadie sin reserva atraque. No hay justificación a lo sucedido, debería haber imperado el sentido común y haberse dado amarre a los solicitantes, dada la situación meteorológica del momento; si luego hay que hablar de responsabilidades administrativas, ya se hablará, pero por la negativa a dar amarre ha habido un naufragio y suerte que no ha habido desgracias personales.
No brindo por esto.
